La Hidrogeología estudia las aguas subterráneas en relación con su origen, circulación, aspectos geológicos e interacción con los suelos y rocas.

 

Además, investiga la forma de captarla y sus características físicas y químicas, así como la prevención y protección de este recurso.

 

A pesar de que el agua cubre un 71% de la Tierra, solo el 2,7% del total es dulce; de esta última el 77,5% está congelada en los casquetes polares y glaciares, el 22,1% se encuentra como agua subterránea y el 0,3% constituye los lagos y ríos, mientras que la humedad del suelo y la atmósfera es comparativamente muy pequeña.

El agua tiene un ciclo que no tiene principio ni fin.

 

El agua se evapora de la superficie terrestre y forma las nubes, luego se condensa para regresar como lluvia o nieve; parte de esta es utilizada por las plantas y transpirada como vapor a la atmósfera.

 

Otra parte se mueve sobre el terreno (escorrentía) y descarga en ríos, quebradas, lagos y el mar; y otra desciende verticalmente a través de las distintas capas del subsuelo hasta alcanzar los acuíferos (reservorios de agua).

 

El agua subterránea puede alcanzar nuevamente el nivel de la superficie terrestre como, por ejemplo, en forma de manantiales; una vez en la superficie podrá evaporarse y continuar el ciclo del agua.

 

Los acuíferos son materiales no consolidados (por ejemplo, arena) o rocas, que por su porosidad o fracturación tienen la capacidad de almacenar y transmitir agua.

 

La velocidad en que se mueve el agua en los acuíferos depende de las características de los poros y fracturas de los materiales; en algunos casos, puede viajar muy rápido y, en otros casos, puede durar cientos de años para recorrer distancias cortas.

 

Por eso, si algún contaminante se infiltra en el suelo, pueden pasar varios años antes de que se detecte en el agua, entonces será muy difícil limpiar el acuífero.

 

En el Valle Central, el 60% de la población se abastece con agua subterránea, que proviene principalmente de los acuíferos Barva y Colima, formados por rocas volcánicas.

 

Los acuíferos son entonces verdaderas bodegas del agua, que se pueden utilizar para el abastecimiento de la población y la industria, por lo que deben ser estudiados exhaustivamente para poder cuidar este recurso y poder utilizarlo de manera responsable por mucho tiempo.

El agua se usa para el consumo humano, en actividades agropecuarias, la generación de electricidad, procesos industriales y en la recreación.

 

La energía hidroeléctrica utiliza el agua para producir electricidad.

 

Para esto debe hacerse una represa que almacena el agua en un embalse; luego esta se deja caer a una menor altura, lo cual mueve las turbinas que producen la energía eléctrica.

 

Otra fuente de energía que se utiliza para producir electricidad proviene de zonas en donde la temperatura de la corteza terrestre es mayor que la promedio.

 

Estos sitios son los reservorios de energía geotérmica, que son los lugares en donde el agua se ha infiltrado varios kilómetros en el subsuelo, sitio en que la presión es los suficientemente elevada como para que la temperatura sea de unos 200 °C.

 

Por eso, cuando se hace una perforación, el agua sale en forma de vapor, que se utiliza para mover las turbinas generadoras de electricidad.

 

Costa Rica es el noveno país en producción mundial de energía geotérmica.

 

El campo geotérmico de Miravalles (Guanacaste) se comenzó a construir en 1994 y, desde entonces, el ICE ha venido desarrollando un complejo sistema de generación de energía, que incluye recientemente el volcán Rincón de la Vieja (Guanacaste).

 

El reservorio que se explota en Miravalles está a un promedio de 700 m de profundidad y tiene un espesor de 1 km.

 

Debido a que el agua está en constante movimiento (ciclo del agua), las distintas actividades humanas afectan su calidad, tanto en la superficie como en el subsuelo, y cualquier contaminación se puede trasladar rápidamente de un sitio a otro.

 

Por ejemplo, en el 2004, se detectó la contaminación del acuífero Colima Superior por hidrocarburos, provenientes de una bomba expendedora de gasolina, en

 

¿Qué hacer?

 

  • Disponer adecuadamente de los residuos sólidos - por medio del reciclaje - y líquidos mediante filtros naturales o sistemas de tratamiento-.

 

  • Crear conciencia sobre la importancia de evitar la contaminación del agua.

 

  • Planificar apropiadamente el territorio para proteger las zonas de recarga acuífera, ríos, quebradas, lagos y las captaciones de agua.

 

  • Desarrollar una gestión integrada del recurso hídrico, en donde participen la comunidad, organizaciones no gubernamentales, el Estado y la empresa privada.

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Última actualización: abril de 2021.

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